El equipo no enfría o enfría poco
Causa habitual: Filtros saturados, falta de refrigerante por una fuga, condensador sucio o compresor con falla.
Qué hacemos: Medimos presiones, temperatura de entrada y salida y consumo eléctrico para saber si es limpieza, fuga o compresor.
Gotea agua por la unidad interior
Causa habitual: Drenaje tapado, bandeja con suciedad, manguera mal pendiente o hielo formado en el evaporador.
Qué hacemos: Destapamos y lavamos el drenaje, corregimos la pendiente y revisamos por qué se está congelando el serpentín.
No enciende o se apaga solo
Causa habitual: Protección eléctrica, condensador de partida, placa electrónica dañada o sensor de temperatura fallando.
Qué hacemos: Revisamos alimentación, automáticos, placa y sensores; cambiamos solo el componente que falla.
Malos olores al encender
Causa habitual: Hongos y bacterias en el evaporador y en la bandeja por humedad acumulada y falta de lavado.
Qué hacemos: Lavado químico profundo del evaporador, bandeja y turbina, más sanitización del equipo.
Ruidos, vibración o golpeteo
Causa habitual: Turbina desbalanceada, soportes sueltos, rodamientos gastados u objetos dentro de la unidad exterior.
Qué hacemos: Ubicamos el origen del ruido, ajustamos soportes y reemplazamos piezas desgastadas.
Código de error en el display
Causa habitual: Cada marca usa sus propios códigos (E1, F1, P4, etc.) para fallas de comunicación, sensores o inverter.
Qué hacemos: Interpretamos el código según el manual técnico de tu marca y confirmamos la falla con mediciones.
Hielo en la cañería o en el evaporador
Causa habitual: Baja carga de gas, flujo de aire insuficiente o filtro y serpentín tapados.
Qué hacemos: Descongelamos, medimos la carga real y buscamos la fuga antes de recargar refrigerante.
Cuenta de luz muy alta
Causa habitual: Equipo sobreexigido, capacidad en BTU inadecuada para el recinto o falta de mantención.
Qué hacemos: Evaluamos el recinto y el estado del equipo y te decimos si conviene mantención, reparación o recambio.